martes, junio 06, 2006

¿Qué sigue después de las cifras?

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 6 de junio de 2006

La información del Censo Nacional, es una importante fuente para evaluar los resultados de las políticas públicas en las últimas décadas y un necesario punto de partida para la formulación del próximo plan nacional de desarrollo. Una oportunidad, igualmente, para revisar, con información actualizada, una nueva organización territorial basada en regiones.

¿Qué ha pasado con la educación en nuestro país? De acuerdo con los primeros resultados del censo general, los niveles de analfabetismo han disminuido en los últimos 41 años, en la población de 15 años y más. La tasa pasó del 27.1% en 1964 al 8.6% en el año 2005. A pesar de la disminución, todavía existe un porcentaje importante de población que no sabe leer ni escribir, este porcentaje es mucho mayor cuando se mira la parte rural donde el analfabetismo es del 19.5%.

La asistencia escolar ha aumentado en todos los rangos de edad, sobre todo en los primeros niveles educativos. Hay más niños asistiendo a un establecimiento de educación formal. Mientras que en 1973 sólo el 11% de los niños entre los 5 y 6 años asistían a preescolar en el 2005 lo hacía el 78% de ellos. La asistencia de los niños entre 7 y 11 años también aumentó. En el mismo período de tiempo, la tasa pasó del 58.5% al 92.4%. Los mayores incrementos para estos dos rangos de edad se presentaron entre 1973 y 1985.

El 57.4% de los jóvenes entre 12 y 17 años asistían a un establecimiento educativo en 1973, el año pasado, el porcentaje de jóvenes que se encontraba estudiando subió al 78.3%. El rango de edad en el que se presentó el menor incremento fue en la población entre los 18 y los 24 años de edad, que es la población que debería asistir a un establecimiento de educación superior. Para esta población la tasa pasó del 19.1% en 1973 a sólo el 27.7% en el año 2005.

Las diferencias entre el sector urbano y rural, al igual que ocurre con la tasa de analfabetismo, son bastante marcadas. Esta conclusión no es nada nueva y siempre acompaña cualquier análisis basado en las encuestas de hogares y todos los informes de desarrollo humano. Las políticas de desarrollo rural se han quedado cortas frente al reto de integrar el campo y sus habitantes a los procesos de desarrollo.

Se resalta durante todos estos años el aumento en la asistencia de las mujeres a todos lo niveles educativos, particularmente, en el sector rural, donde la asistencia de las mujeres entre 5 y 24 años llegó al 58.5%, mientras la de los hombres fue del 55.6%.

El censo muestra que en materia de cobertura educativa se ha avanzado en Colombia desde 1973. No obstante, los resultados también reflejan la lentitud en la cual se producen los cambios en los indicadores educativos y la tarea pendiente del gobierno nacional y los gobiernos locales. Todavía el país tiene casi un 34% de la población en edad de estudiar, entre los 5 y 24 años, por fuera del sistema escolar. La educación debe estar en el corazón de la agenda pública. El reto debe ser la universalización de la educación en todos los niveles, a través de su reconocimiento como derecho, como se hizo en Pereira, durante la administración de Martha Elena Bedoya.

martes, mayo 23, 2006

Políticas públicas y crecimiento económico

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 23 de mayo de 2006

En la última publicación de la revista de The Economist del 18 de mayo se plantea nuevamente la discusión sobre el crecimiento económico, en particular sobre sus causas. El artículo recuerda el modelo presentado por Robert Solow en 1957 en el que se argumentaba que el crecimiento económico sostenido depende fundamentalmente del progreso tecnológico. Esta teoría proporcionó a los economistas un fundamento teórico para estudiar los efectos económicos del cambio tecnológico. Sin embargo, las teorías de Solow no lograron explicar donde se originaba el progreso tecnológico o como se aceleraba.

Comenta el artículo la importancia del nuevo libro de David Warsh titulado “Conocimiento y la riqueza de las naciones” en el cual Paul Romer, de la Universidad de Stanford, va más allá de la teoría de Solow y se pregunta por el tipo de economías que generan avances tecnológicos. Romer considera que en esas economías se producen ideas que son como cierto tipo de bienes. La “fabricación de ideas” puede generar ganancias e impulsar el progreso tecnológico.

¿Cómo acelerar el crecimiento económico? La respuesta no es fácil, por esta razón, las teorías de crecimiento económico conservan la importancia dada, desde mediados del sigo pasado, cuando se le otorgó el premio nóbel a Robert Solow. Incluso el Banco Mundial hace poco creó una “comisión sobre crecimiento” dedicada a evaluar lo que se conoce hasta ahora sobre crecimiento económico y lo que debe hacerse para impulsarlo.

El crecimiento económico ayuda a la generación de empleo y a la disminución de la pobreza. Por lo tanto, las teorías en las cuales se basen las propuestas para el país en esta materia tienen toda la importancia. Durante el gobierno del presidente Uribe el crecimiento económico, aunque insuficiente, ha sido significativo, sobre todo el año pasado que logró llegar al 5.1%, su comportamiento ha sido mejor al que tuvo la economía en toda la década pasada. Adicionalmente, su base ha sido el aumento en la inversión y en las exportaciones, gracias a la mayor confianza que ha generado el gobierno. La inflación ha estado bajando hasta llegar al 4.12% y lo mismo ha ocurrido con las tasas de interés.

¿Cómo vamos a seguir creciendo en Colombia? La oposición al gobierno se ha limitado a desconocer los resultados obtenidos, pero no se sabe que políticas concretas aplicarían para continuar o acelerar el crecimiento económico. El ambiente internacional que ha sido favorable en los últimos años, puede no continuar igual, en los próximos cuatro años, por lo tanto, mayores serán los esfuerzos requeridos para continuar creciendo y mayor deberá ser la claridad de las políticas públicas para lograrlo.
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No más violencia. El atentado a la sede de Primero Colombia, que coordina la reelección del presidente Uribe, la semana pasada, es un hecho rechazable y lamentable. No es con violencia como se deben manifestar las diferencias. La democracia es el camino y quienes creemos en ello debemos salir a votar el próximo 28 de mayo e invitar a todos nuestros familiares y amigos a que lo hagan. Sería lamentable que en Risaralda se presentara una abstención tan alta como la que se presentó en las pasadas elecciones al Congreso de la República. Unos pocos no pueden decidir la suerte del país. Tenemos el derecho y la responsabilidad de participar. El próximo domingo, todos a votar. Ojala, en las horas de la mañana.

martes, mayo 16, 2006

Despenalización del aborto: Un paso hacia adelante

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 16 de mayo de 2006

La sentencia de la Corte Constitucional mediante la cual se despenaliza el aborto en tres casos: violación, malformación del feto y riesgo para la vida y la salud de la madre, representa un avance para la democracia colombiana. Colombia hacía parte de los pocos países del mundo en el cual no se reconocía, bajo ninguna circunstancia, el derecho a decidir libre y responsablemente por el aborto. Por el contrario, el código penal establecía que “la mujer que causare su aborto o permitiere que otro se lo cause, incurrirá en prisión de uno a tres años. A la misma sanción estará sujeto quien, con el consentimiento de la mujer, realice la conducta prevista en el inciso anterior”.

Una mujer no podía abortar para salvar su propia vida, cuando ella estaba en riesgo. La mujer estaba obligada a traer al mundo un bebé que llegaba a sufrir o no sobreviviría sino pocas horas o días. Tampoco una mujer era autónoma para decidir si tenía un hijo producto de una violación que incluso podía ser incestuosa.

La posición en contra del fallo, de la iglesia católica, es completamente respetable, sin embargo, la Corte se basa en la Constitución de año 1991 que definió el Estado Colombiano como laico. El fallo en derecho de la Corte Constitucional permite la posibilidad de que la mujer decida, bajo las tres condiciones permitidas, si interrumpe o no su embarazo. No obstante, una mujer basada en sus creencias religiosas, puede decidir no abortar.

La despenalización tendrá efectos positivos en la disminución de la mortalidad materna. Las mujeres no tendrán que recurrir a centros clandestinos, donde se pone en riesgo la vida de la madre por no cumplir con las condiciones de salubridad necesarias. Se calcula que una mujer muere cada 6 minutos en el planeta por complicaciones de un aborto mal practicado. En Colombia, se estima que se realizan alrededor de 350.000 abortos al año y un 25% de estos son en adolescentes. Un estudio de las Naciones Unidas señala que el aborto es la segunda causa de mortalidad materna en Colombia. El 23 por ciento de las muertes son el resultado de abortos mal practicados.

La reglamentación del gobierno para que el aborto se incluya en el Plan Obligatorio de Salud deberá garantizar que las mujeres puedan ejercer el derecho ganado, sin trabas por parte de los centros de salud. Un hospital no podrá alegar, como se mencionó sobre varios hospitales de Bogotá, en el periódico El Tiempo, del domingo pasado, que va a apelar a la objeción de conciencia para no practicar los abortos. Uno u otro médico lo podrá hacer pero no un hospital como un todo.

Superada la discusión alrededor del fallo, la atención debe ser sobre la urgencia de prevenir los abortos. No podemos seguir con una alta tasa de embarazos no deseados. Necesitamos más educación sexual para los hombres y las mujeres, mayor disponibilidad de métodos anticonceptivos, mayor fomento y promoción en el uso de dichos métodos, en especial para los jóvenes y las familias de escasos recursos.
Gracias a Mónica Roa y a quienes con perseverancia y decisión la acompañaron en su lucha, el Estado colombiano ha logrado dar un paso hacia adelante en el reconocimiento de los derechos de las mujeres.

martes, mayo 02, 2006

Vidas Cruzadas: La realidad de los inmigrantes

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 2 de mayo de 2006

Vidas Cruzadas es una película que se encuentra en cartelera en Ciudad Victoria. Las vidas que se cruzan son las de los inmigrantes de diferentes partes del mundo: de América Latina, de Oriente Medio, de Asia y de África en la “cultura Americana”. La película refleja la realidad de millones de familias inmigrantes en Estados Unidos. En ella se puede ver como los tipos de trabajo que realizan los inmigrantes son de menor nivel: las mujeres son empleadas domésticas, los hombres son meseros o cerrajeros.
Los ingresos de la gran mayoría de las familias inmigrantes son más bajos y por lo tanto su capacidad de ahorro es menor. Mientras que una familia estadounidense promedio dispone de US $17.320 en ahorros, una familia negra de US $3.060, la familia latina típica sólo tiene ahorros por US $ 1.200 dólares. En la película se puede ver como la brecha socioeconómica y las diferencias culturales hacen que las familias se segreguen, vivan en barrios aparte y se sientan diferentes de lo que ellos ven como “el otro”.
Los negociantes detrás de los procesos de inmigración se aprovechan de la vulnerabilidad en la que llegan, miles de personas, en barcos y camiones a las grandes ciudades. Mientras que a Londres, entre otros, llegan muchas personas que escapan de los conflictos étnicos de países Africanos a Nueva York, Miami o Los Angeles la mayoría de las personas llegan buscando una oportunidad de trabajo.
Cuando se publique este artículo ya habrá pasado el paro nacional de inmigrantes en Estados Unidos en el que se busca que ningún inmigrante salga a trabajar, a comprar o a estudiar. Los inmigrantes quieren que se sienta el peso que ellos tienen en la economía estadounidense. Ya habían logrado la atención del mundo entero con la multitudinaria marcha en protesta, también, por la ley de migración, que aprobó la Cámara de Representantes en diciembre de 2005.
La ley de migración Sensenbrenner HR 4437, entre otros, hace de los indocumentados, criminales que, según la justicia norteamericana, deben pasar un año o más en prisión. Se estima que hay 12 millones de indocumentados en Estados Unidos. Con la ley se convertiría a casi un país entero en criminales.
Con razón han protestado los latinoamericanos y los demás inmigrantes, sus familias están entregando su vida en otro país, son una fuerza importante de consumo y pagan impuestos. Con dolor y gran nostalgia deben levantar las banderas de sus países los inmigrantes en el país que ha promovido la “globalización”. Indigna que congresistas de Estados Unidos afirmen que los inmigrantes “deberían enarbolar la bandera americana en vez de las banderas de sus propios países” y que de los países donde son tantos hombres, mujeres y niños el hecho pase desapercibido.
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El país ha sentido tristeza por la muerte violenta de la doctora Liliana Gaviria Trujillo, nosotros las Pereiranas y Pereiranos sentimos una tristeza aún mayor por perder una persona valiosa para nuestra región. Para su hija Carolina y la familia Gaviria Trujillo un sentido saludo de pésame.
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Se ha ido mi abuela Mela, Mariela Ángel de Vallejo. Su recuerdo, su ejemplo de amor, de respeto, de civismo, de prudencia, de bondad y de cariño nos acompañará a todos. Gracias por los mensajes de condolencia recibidos.

martes, abril 25, 2006

Nacen más niños pobres

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 25 de abril de 2006

El ritmo de reducción de la pobreza en América Latina ha sido lento, de acuerdo con el informe presentado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, la semana pasada. La pobreza en la región disminuyó menos de un punto porcentual entre el año 2002 y el año 2005. Mientras en los países de Asia, el ritmo de crecimiento económico ha podido mejorar las condiciones de pobreza y reducir la desigualdad, en América Latina y África el crecimiento y su impacto sobre la distribución del ingreso ha sido bajo.

Los resultados de Colombia y los demás países de América Latina, merecen una revisión de las políticas públicas que se han implementado para reducir la pobreza. Una de esas políticas fundamentales es la disminución en el crecimiento de la población. Hay que redoblar esfuerzos en materia de salud sexual y reproductiva. Los estudios de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), han demostrado que la disminución de la fecundidad tiene efectos positivos sobre el desarrollo, en particular en la reducción de la pobreza.

Las políticas que se han implementado en Colombia y los demás países de América Latina, no han sido suficientes para frenar fenómenos tan preocupantes como el aumento en los embarazos de las adolescentes y el alto número de hijos de las mujeres más pobres y con menor educación. No se ha parado el círculo vicioso de la pobreza: con más hijos las jóvenes y las mujeres en general reducen las oportunidades de educación y de empleo sólo aumentan sus gastos y la vulnerabilidad de todo el núcleo familiar.

La educación de las mujeres y los hombres es un factor determinante en la reducción de la natalidad. Las personas con mayor nivel de educación controlan el nacimiento de los hijos. Otro factor clave es la disponibilidad de métodos anticonceptivos para las jóvenes y las mujeres con menos recursos. Los anticonceptivos contribuyeron entre el 55% y el 70% en la reducción de la fecundidad en América Latina y el Caribe (CEPAL, 2000). Por lo tanto, se necesita fomentar más el uso de métodos anticonceptivos y romper las barreras culturales que aún existen en ciertos sectores de la población que les impide a hombres y mujeres usarlos abiertamente.

Mayor tiene que ser la atención que los Estados de América Latina y el Caribe le presten al tema de la fecundidad. Un tercio de los embarazos son no deseados o inoportunos. Si los programas de salud sexual y reproductiva estuviesen llegando verdaderamente a la gente las parejas no tendrían tantos hijos. El vacío mayor se presenta en las parejas más pobres pues la falta de acceso a ciertos servicios de salud y educación no les permite ejercer libremente el derecho a definir el tamaño de sus familias.

Una gran cantidad de niñas y niños están creciendo en condiciones precarias. No se puede seguir con una demanda insatisfecha de métodos de planificación familiar, sobre todo para las adolescentes y las parejas pobres que son las que comienzan tempranamente a tener hijos, en mayor número y más cercanos entre sí. Difícilmente el crecimiento y las políticas de distribución del ingreso podrán mejorar el ritmo de reducción de la pobreza, sino se actúa sobre la salud sexual y reproductiva de las adolescentes y las parejas pobres. tejiendociudadania@gmail.com

martes, abril 11, 2006

Instituciones, equidad y competitividad

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 11 de abril de 2006

La debilidad institucional obstaculiza los procesos de desarrollo y la distribución de la riqueza, por esta razón, la construcción de capacidad institucional se ha convertido en un tema de análisis para los países en desarrollo. La semana pasada se presentaron, en Bello Horizonte (Brasil), los resultados de varias investigaciones donde se analizan los avances de América Latina en esta materia.

Sigue siendo evidente el contraste en el papel del Estado y el nivel de las instituciones públicas entre los países asiáticos y los países de América Latina y el Caribe. Leftwich en 1994 había realizado una clara caracterización del tipo de Estado predominante en los países asiáticos cuyo desarrollo logró superar las tasas de crecimiento de los demás países de Latinoamérica, disminuir la pobreza y mejorar la distribución del ingreso.

Las conclusiones presentadas la semana pasada reafirman los elementos diferenciadores que Leftwicth había encontrado en los países asiáticos. Estos países cuentan con un Estado fuerte y autónomo, basado en instituciones conformadas por una burocracia altamente calificada y profesional.

La calidad de la gestión pública depende de la calidad de las instituciones y quienes las conforman. Funcionarios públicos competentes e independientes de los intereses de los grupos políticos y de las vicisitudes de los cambios de gobierno, garantizan una buena administración del Estado con la estabilidad y la continuidad que requieren las políticas públicas.

Los estudios reconocen los avances que han tenido Brasil y Chile. El Banco Interamericano de Desarrollo en el informe: “La política de las políticas” resaltó el sistema de mérito de Brasil. En Colombia no se ha logrado implementar, en ningún nivel de gobierno, un sistema de selección o ascensos públicos basado en méritos. No se invierte lo suficiente en preparar a los funcionarios, ni tampoco se establecen estímulos por buenos desempeños. A los cargos de libre nombramiento generalmente no tienen acceso quienes han estado en las administraciones públicas.

Para resumir, en Colombia necesitamos construir capacidad institucional. Las instituciones son esenciales para alcanzar la equidad y la competitividad en nuestros países.

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¿Qué pasó con la política de amoblamiento urbano de Pereira? En el centro de la ciudad se están instalando unos tarros de basuras de la Empresa de Aseo, que bien podrían instalarse en los barrios de la periferia. Para el centro, hace varios años, se diseñó un modelo de basurero que es el que se ha instalado en las últimas administraciones de la ciudad. Los basureros de la Empresa de Aseo no sólo afectan la estética de la ciudad, sino también el flujo peatonal. Además, algunos urbanistas afirman que los obstáculos en las calles facilitan las ventas ambulantes.

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No más actos terroristas, ¡basta ya!, como lo manifestaron los niños y jóvenes en las calles de Bogotá. No más violencia ni más niños muertos como Daniel Beltrán y Bryan Romero en el atentado al Transmilenio en Bogotá.

martes, abril 04, 2006

Chocó: Responsabilidad regional

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 4 de abril de 2006

Recientemente se publicó un estudio titulado: “Los municipios Colombianos hacia los objetivos del Milenio”, realizado por el Departamento Nacional de Planeación, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la GTZ (Agencia de Cooperación Alemana). El estudio le permite a cada municipio contar con una línea de base para la elaboración de los planes de acción orientados a cumplir las metas del milenio (reducción de la pobreza, el hambre, la mortalidad infantil y materna, la universalización de la educación primaria etc.). Se reflejan las diferencias por departamento y por municipio y se busca orientar la asignación del gasto público en los próximos años.

Para un país descentralizado como Colombia, donde la mayor parte de la inversión pública la ejecutan los municipios, es indispensable hacer evaluaciones y establecer metas por municipios como lo pretende el informe, sin embargo, todos los estudios que se han realizado de la misma naturaleza muestran el desarrollo desigual del país. Son grandes las diferencias en términos de desarrollo humano o calidad de vida, entre los municipios del sector urbano y los del sector rural, o entre regiones, por ejemplo, entre la Pacífica y la Oriental. En el proceso de desarrollo de los últimos años, la capital del país ha registrado los mayores avances, pero, de los 1.121 municipios del estudio, 789 no ofrecen a la población los bienes básicos que garantiza la Constitución de 1991.

¿Cómo superar las desigualdades entre departamentos y municipios? Risaralda no puede simplemente mirar el estudio, reconocer los avances de Pereira desde el año 2000 en el índice de calidad de vida y en el índice de desarrollo humano y preocuparse por los municipios que no han progresado. Para el departamento debe ser motivo de gran preocupación la situación del Chocó, que es el departamento con mayor rezago en el índice de calidad de vida (62 sobre 100) y con una disminución en desarrollo de ocho puntos. El capital humano de los municipios del Chocó es de los más bajos del país. Su capital, Quibdó, tiene el más bajo índice de calidad de vida de Colombia y los niveles de corrupción del Chocó superan el promedio nacional.

El futuro de los municipios no va a depender sólo de ellos mismos, sino también de la forma como se organicen en regiones. Los departamentos son, hoy, estructuras administrativas obsoletas que se quedaron en eso, en simples aparatos burocráticos, incapaces de sacar adelante proyectos de desarrollo socioeconómico. La región que incluya a Pereira con otros municipios, tendrá que mirar al Pacífico y sus municipios. Si nos proyectamos como región exportadora necesitamos salida al mar.

En los municipios con mayores niveles de pobreza es necesario aumentar los esfuerzos en materia educativa. Los cambios como lo refleja el estudio son muy lentos. “Al ritmo que crecen los años promedio de educación en Colombia gastaríamos 20 años en alcanzar como país los mínimos constitucionales de 9 grados para todos. El diez por ciento más pobre de la población sólo llegó a los cinco grados en 1996”. Las desigualdades entre municipios se han acentuado y se muestran en el principal factor del desarrollo que es la educación. Por ejemplo, el analfabetismo funcional (menos de 3 años de educación) en Medio Baudó (Chocó) es del 66%. Sin embargo, la necesidad de inversión en educación de esa población, necesariamente no recaerá en el Chocó, sino que puede terminar siendo responsabilidad del municipio de Pereira donde inmigra parte de la población del Chocó.
tejiendociudadania@gmail.com.

martes, marzo 28, 2006

La responsabilidad de participar

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 28 de marzo de 2006

En diciembre del año 2004 un grupo de personas decidimos iniciar un nuevo proceso político para Risaralda, consideramos importante participar en las elecciones al congreso y asumí el reto de aspirar a la Cámara. Durante más de un año visitamos todas las noches y todos los fines de semana diferentes barrios y veredas, tocamos muchas puertas y hablamos permanentemente con la gente en la calle. También realizamos talleres con los jóvenes y diálogos para tejer ciudadanía. Crecimos como grupo y alcanzamos a despertar en más de 11.000 personas una esperanza de cambio.

Escribí mi columna hasta antes de inscribirme en la Registraduría como candidata. Hoy quiero reiniciar compartiendo algunas reflexiones, muchas de la cuales son conocidas y hasta documentadas. La forma como la mayoría de los políticos ha adelantado las campañas ha desfigurado la función de la política, muchas personas están acostumbradas a recibir cosas (tejas, cemento, mercados, electrodomésticos) durante las campañas. Mucha gente esta aguantando hambre, no tiene resuelta sus necesidades básicas, su mente esta concentrada en resolver las necesidades del día, con hambre y sin una cultura de la participación responsable, para la gente es muy fácil el día de elecciones vender su voto.

Los candidatos prometen o “realizan” obras durante las campañas. Un candidato aspirante al congreso termina entregando mejoramientos de pisos en tierra y pollos, gallinas o repollos. El mal ejercicio del poder de los gobernantes, ha hecho que el ciudadano no tenga claridad frente a sus derechos y las responsabilidades del Estado. A la comunidad le establecen que necesita de un político o de un intermediario-candidato para ejercer sus derechos. La manipulación de la comunidad ha hecho que se pierda la confianza en la política y aquí encontramos una de las causas del abstencionismo.

Las universidades, las organizaciones no gubernamentales, los medios de comunicación o los gremios, son pocos los espacios que abren para los debates de ideas y propuestas. Los pocos que se hicieron se concentraron en temas de coyuntura como la despenalización del aborto o la unión entre parejas homosexuales, sin embargo, no se analizaron propuestas para mejorar la distribución del ingreso en Colombia o para implementar una nueva organización territorial.

El día de elecciones ha sido claramente analizado por La Tarde en el editorial del 19 de marzo sobre los cuestionamientos de fraude electoral, por el doctor Iván Marulanda, el 21 de marzo, donde describe el proceso como una competencia de plata y no entre partidos o de ideas y en el editorial del 23 de marzo titulado: “Corrupción electoral limita la democracia”. Como aspirante no tuve ningún testigo electoral. Democracia sin garantías electorales no es democracia.
Cambiar lo anterior es todo un reto, sin embargo, hay hechos positivos: en todos los estratos hay sector de opinión, en los barrios marginados hay jóvenes que con gran esfuerzo están estudiando para ser profesionales y quieren trabajar por su comunidad, hay personas conscientes de su responsabilidad como ciudadanos, hay empresarios comprometidos y con responsabilidad social, hay amigos, hay familiares y hay mucha gente buena que confió y creyó en nosotros. Para todas esas personas: Muchas Gracias por permitirnos iniciar con la cuarta votación más alta del departamento, con una campaña con pocos recursos, pero con propuestas y detalles (entregamos 15.000 libritos de relaciones humanas y de reflexiones sobre nuestros males). tejiendociudadania@gmail.com

martes, enero 24, 2006

Maltrato infantil: Un problema de todos

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 24 de enero de 2006



En las últimas semanas, la opinión pública ha conocido crueles casos de maltrato infantil, uno de ellos se presentó la semana pasada en Puerto Caldas, donde se encontraron niños amarrados, por su madre, con cadenas y en mal estado de nutrición. Colombia entera conoció el caso de los dos niños del departamento que fueron castigados por su madre, quien les causó quemaduras de segundo grado en las manos con una cuchara caliente. Los pequeños, de 7 y 3 años de edad, averiaron la parte externa de la lavadora cuando jugaban. La madre, al conocer el daño, los castigó para que "aprendieran".

Casos tan crueles como estos se registran con frecuencia en todo el país. El maltrato a nuestros niños ha aumentado en los últimos años. Durante el 2005 fueron reportados 9.513 casos de maltrato infantil en Colombia. De acuerdo con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en el 2005 las denuncias por maltrato infantil aumentaron en un 35 por ciento frente al año 2004. Sin embargo, el número de niños maltratados puede ser aún mayor, considerando que muchos de los casos, no son reportados o denunciados.

El año pasado fue crítico para los niños y éste que comienza no puede ser igual. ¿Qué se puede esperar de una sociedad que permite que se maltraten sus niños? Nuestros niños son maltratados física y verbalmente y son abusados sexualmente. Según el Instituto de Medicina Legal, el 84.3 por ciento de las víctimas de violencia sexual son menores de edad, la mayoría niñas entre los 10 y 14 años.También los niños son asesinados. En promedio, dos niños son asesinados cada día en Colombia. Los niños son una de las principales víctimas del desplazamiento interno que afectó a más de 42.000 niños el año pasado. ¿Cómo pueden abandonar los padres a sus hijos recién nacidos? Hay una gran cantidad de casos de bebes dejados en los andenes, en las orillas de los ríos, en los cajeros automáticos y hasta en los basureros.

El maltrato físico o psicológico afecta el desarrollo psicosocial de los niños. Las cicatrices del maltrato no son sólo visibles, también lo son invisibles, los marca emocionalmente. De acuerdo con el ICBF, los menores maltratados verbal o físicamente presentan un deterioro en su desarrollo psicomotor, un mal estado nutricional, se enferman más, son más inseguros y les cuesta adaptarse a su entorno social. También pueden presentar dificultades de aprendizaje y rendimiento escolar.

No más niños maltratados, ni asesinados, ni abusados sexualmente, ni bebes abandonados, es de elemental humanidad y responsabilidad social reaccionar ya. La solución no se encuentra sólo en las normas que aumentan las penas para quienes maltraten los menores. En el fondo hay una pérdida de los valores fundamentales: el valor de la vida, el amor por el otro, la responsabilidad con los hijos, la claridad frente al sentido y la responsabilidad de tener hijos y criarlos dignamente.

Todos debemos unirnos en una gran campaña contra el maltrato infantil en todas sus formas: las entidades públicas, las empresas, las organizaciones no gubernamentales, las iglesias y todos los ciudadanos.

martes, enero 17, 2006

Mujeres, Desigualdad y Pobreza en América Latina

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 17 de enero de 2006


Como a muchas mujeres, me alegró la victoria de Michelle Bachelet, la primera mujer Presidenta de Chile. En América Latina, muy pocas mujeres han logrado llegar a la presidencia. Una mirada femenina, de una mujer preparada, será importante para asumir el reto de construir un modelo de desarrollo más equitativo para Chile. Las democracias de América Latina han empezado a reconocer el trabajo de las mujeres y el valor de su participación. Colombia seguramente también tendrá en pocos años la primera mujer Presidenta.

Bachelet se propone trabajar en uno de los principales desafíos de la política social en América Latina: reducir la desigualdad en la distribución del ingreso. Chile ha sido el país con mayores tasas de crecimiento económico en los últimos años y ha logrado reducir la pobreza, sin embargo, no ha logrado una distribución equitativa de ese nuevo crecimiento. Avanzar en la equidad es un gran reto en una región que, durante la última década, ha tendido a mantener y en algunos casos a aumentar la desigualdad.

América Latina, según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), ha registrado crecimientos en su Producto Interno Bruto (PIB), durante los últimos 3 años. El año pasado, el crecimiento fue del 4.3%, se disminuyó un punto el desempleo, la inflación continúo su tendencia a la desaceleración y se redujo la pobreza. No obstante, esta última sigue siendo extremadamente alta, el 40.6% de la población vive en condiciones de pobreza de las cuales, el 16% se encuentra en niveles de indigencia.

América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo. La brecha entre ricos y pobres ha aumentado en los últimos 10 años. El crecimiento ayuda a reducir la pobreza pero no es suficiente. Si la tendencia actual continúa, sólo 7 de los 18 países de la región cumpliría la meta del milenio, fijada para el año 2015, cuyo objetivo es reducir la pobreza extrema a la mitad.

El coeficiente de Gini (Indicador que mide la distribución de los ingresos entre los hogares), para la región, oscila entre 43.7 y 59.3, indicadores que reflejan una alta concentración del ingreso. Un país desarrollado como Noruega presenta un coeficiente de 25,8, es decir, es mucho menor la concentración del ingreso en los hogares más ricos de la población.

No es fácil el reto de Michelle Bachelet en Chile y de todos los países latinoamericanos de reducir la desigualdad. Tampoco será el trabajo de un sólo gobierno, necesariamente requiere el esfuerzo sobre factores estructurales como el acceso y calidad de la educación y del empleo, el sistema de protección social y con la manera como cada Estado maneje sus relaciones comerciales con otros países.

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El bosque natural no debe ponerse en riesgo. Por fortuna, la Ley Forestal regresará para una nueva discusión al Congreso. Una buena decisión del gobierno nacional. Un ejemplo de participación responsable de quienes lucharon por evitar que la ley fuera sancionada y un buen mensaje del Presidente que supo escuchar y reconocer las preocupaciones de los diferentes grupos.

martes, enero 10, 2006

Un reconocimiento a las mujeres colombianas

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 10 de enero de 2006


La revista SEMANA, a finales del año pasado, publicó un especial sobre las mujeres colombianas con el fin de rendirle un homenaje a cien mujeres destacadas y presentar momentos de la historia del país desde la perspectiva del género femenino. Sin lugar a dudas, la publicación resalta sus aportes, en diferentes campos como: la literatura (Elisa Mújica, Helena Araujo, Marvel Moreno, Laura Restrepo), la música (Matilde Díaz, Petrona Martínez, Blanca Uribe) el arte (Débora Arango, Marta Traba, Olga de Amaral, Feliza Bussztyn), la poesía (Meira Del Mar) la política (María Elena de Crovo), la economía (María Mercedes Cuéllar), la ciencia (Ángela Restrepo), el periodismo (Margarita Vidal, Silvia Galvis), la sociología (Magdalena León), la educación (Vicky Colbert), la antropología (Alicia Dussan, Virginia Gutierrez de Pineda, Nina S. de Friedman) y los deportes (María Isabel Urrutia, Ximena Restrepo). Muchas mujeres importantes seguramente quedaron sin mencionar y otras han quedado en el anonimato.

Ejemplos de heroísmo, de coraje, de capacidad, de sensibilidad y de compromiso con la defensa de los derechos de la mujer se reflejan en muchos de los escritos. Nos recuerdan las mujeres que lucharon contra el poder de España como Mercedes Ábrego, fusilada delante de sus hijos en 1813, o Antonia Santos fusilada en 1819 o Policarpa Salavarrieta, quien tuvo el mismo fin en 1817. También aquellas que empezaron a incursionar en la política como María Cano, Betsabé Espinoza, quien organizó la primera huelga hecha por mujeres en Colombia en 1920, Ofelia Uribe, defensora de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, Lucila Rubio de Laverde, Josefina Valencia de Hubach, Bertha Hernández, Esmeralda Arboleda, María Eugenia Rojas, cinco mujeres luchadoras por el lograr el voto femenino. En el arte, el reconocimiento a la pintora Débora Arango por su crítica social en la época conservadora.

Gracias a una cantidad de mujeres se han logrado conquistar en Colombia importantes derechos para las mujeres. No obstante, el porcentaje de participación de la mujer en los altos cargos públicos sigue siendo muy bajo. La mujer sólo representa el 13.2% de la Cámara de Representantes. Para el caso de las alcaldías el porcentaje es menor, del 7.3% y para las gobernaciones sólo del 6.2%. Después de medio siglo de sufragio femenino, ¿por qué seguimos siendo una minoría en el escenario político? María Emma Willis, investigadora, argumenta que las estructuras de los partidos políticos estimulan la formación de dirigencias predominantemente masculinas y además, las mujeres tienden a ser excluídas en la formación de las listas electorales.

Florence Thomas, tiene otra explicación, para ella, nos falta superar los elementos culturales que mantienen unos imaginarios muy resistentes para el lugar de lo femenino y lo masculino, representado en la cultura de la virilidad, que los ubicó como amos del mundo y de las mismas mujeres. Dice Thomas: “a las mujeres colombianas les falta conquistar el reconocimiento de su autoridad en cuanto sujetas de palabra, de deseos, de sueños, en fin, en cuanto ciudadanas de tiempo completo”, reconoce también que se necesita que las mujeres aprendan a creer en si mismas y a construir solidaridad de género. Esto último representa todo un reto para poder seguir avanzando en la conquista de los derechos y de los espacios de participación de la mujer.

martes, enero 03, 2006

El Diálogo: Lo importante es llegar a una conclusión

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 3 de enero de 2006

En un año político, como el que inicia esta semana, es importante el diálogo como forma de comunicación entre los diferentes actores políticos. En el diálogo se manifiesta la capacidad de comunicarse con el otro. No significa renunciar a las ideas o a las creencias propias, sino construir a partir de una mejor comprensión del otro.

Nosotros, las generaciones que no hemos conocido un país en paz, tenemos que promover una campaña no por la unidad de conceptos, sino argumentar, que la diversidad se puede combinar con el dialogo. No debemos auto aislarnos, por el contrario, debemos pensar formas en las cuales podamos ser lo más interactivos posibles, reconociendo la pluralidad y respetando las diferencias. Todas las personas y los procesos políticos tienen valores y algo que ofrecer. Se puede ganar mucho entendiendo mejor al otro.

Sin embargo, para que haya diálogo debe haber un sujeto dispuesto e interesado en dialogar. A una democracia no la debilitan las diferentes posiciones políticas, sino el poco interés por las mismas, y la permanencia de sujetos cuya motivación no es defender sus ideas sino sus propios intereses. En medio de la apatía ciudadana pueden sobrevivir los negociantes de la política o los perezosos que van a dormir al Congreso de la República.

Los medios de comunicación pueden ser facilitadores de diálogos políticos o ciudadanos, o por el contrario, pueden promover las polarizaciones que en nada ayudan a realizar un debate serio sobre nuestros problemas. Hay cansancio de las confrontaciones, de buscar siempre las diferencias y no los puntos en los cuales puede haber coincidencias.

Un diálogo sobre los contenidos de nuestras agendas de desarrollo regional o nacional, durante este año 2006, es más importante que polarizar al país entre los uribistas y los no uribistas o pensar que se puede realizar un análisis integral de nuestras políticas de desarrollo, separando: “lo humano”, “lo social”, “lo económico” o “lo físico”.

Para terminar, como decía Borges: “nuestra vida, como estos diálogos y como todas las cosas, ha sido prefijada. También los temas a los que nos hemos acercado. Con el correr de la conversación he advertido que el diálogo es un género literario, una forma indirecta de escribir. El deber de todas las cosas es ser una felicidad; si no son una felicidad son inútiles o perjudiciales. A esta altura de mi vida siento estos diálogos como una felicidad. Las polémicas son inútiles, estar de antemano de un lado o del otro es un error, sobre todo si se oye la conversación como una polémica, si se la ve como un juego en el cual alguien gana o alguien pierde. El diálogo tiene que ser una investigación. Y poco importa que la verdad salga de uno o de boca de otro. Yo he tratado de pensar al conversar, que es indiferente que yo tenga razón o que tenga razón usted; lo importante es llegar a una conclusión, y de qué lado de la mesa llega eso, o de que boca, o de qué rostro, o desde que nombre es lo de menos”.

martes, diciembre 20, 2005

Navidad Optimista

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 20 de diciembre de 2005

Después de tener investigado y analizado otro tema (empleo), a las 10:00 p.m. del día domingo alguien me recordó que estamos en navidad y que ese tema sería aún denso durante esta época. Acepté y encontré en internet algunas cosas interesantes para comentar.

En España, el presidente Rodríguez Zapatero, el año pasado evitó mencionar la palabra navidad en sus intervenciones oficiales. Dicen en “Libertad Digital”, que el gobierno repartió solamente buenos deseos, sin decir porque, es decir, no pronunció para nada la palabra navidad e incluso la vicepresidenta de ese país entregó unas tarjetas que decían “Feliz Paridad”.

El Palacio de Telecomunicaciones en Madrid estuvo iluminado con varios colores de color pastel, sin nada parecido a los colores o las imágenes que tradicionalmente representan la navidad. También en Barcelona se cambiaron los personajes del pesebre por amas de casa arrastrando carritos.

El alumbrado de Pereira del año pasado, con angelitos con machete, chivas y matas de café, entre otros. No era para recordar las fiestas de la cosecha como alguien lo interpretó, era posiblemente, otro de los intentos como el de España de tratar de implementar, lo que Iñaki Ezkerra denominó una navidad laica. Sin reyes magos, ni las estrellas, ni el niño Dios, es decir, sin ninguna representación religiosa.

Al igual que en Pereira, el intento generó críticas. Con toda razón se dijo que pretender la navidad laica, es como inventar “el cura ateo”. La palabra Navidad es procedente de la palabra "Natividad", que significa "Nacimiento”, la celebración alude al nacimiento de Jesucristo. Por definición la navidad es religiosa y es cristiana, por lo tanto, como lo dijo Ezkerra: “si uno quiere ser laico de veras y no de [mentiras] lo que debe hacer es no celebrar la Navidad simplemente, y santas pascuas (nunca mejor dicho). Debe quedarse en las fiestas de Año Viejo y Año Nuevo. Basta con eso.”

La mayoría de la gente tampoco va a abandonar a Papa Noel así algunos personas insistan en que no debe formar parte de la tradición navideña porque no tiene ninguna base bíblica. A la mayoría de la gente le gusta esta época del año y seguir las tradiciones. A nadie se le hace daño, por el contrario, sin importar las motivaciones de cada persona, la navidad es tiempo para estar con la familia, que es la unidad básica de la sociedad.

Para muchas de nuestras familias, en el eje cafetero, la navidad es el momento para compartir con los familiares que viven por fuera del país y durante estos días llegan a visitarlos. En esta época muchas personas, empresas y organizaciones no gubernamentales son solidarias con los niños más necesitados y realizan campañas para darles regalitos. Durante las celebraciones, la gente se integra, no solamente con su familia sino también con sus vecinos. Tenemos una ciudad con un bonito alumbrado y preparada para atender bien a sus ciudadanos y visitantes.

Más unión y No más violencia intrafamiliar, ni más maltrato infantil es un propósito necesario en el departamento de Risaralda. Todo lo que contribuya a más unión en las familias es positivo para el país. Esperanza, optimismo, confianza y amor por nuestra región y por Colombia es mi mensaje para todos, FELIZ NAVIDAD.

martes, diciembre 13, 2005

No más compensaciones, ni donaciones: Necesitamos un comercio justo

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 13 de diciembre de 2005
Hoy inicia la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Hong Kong. Al igual que ocurrió antes de los encuentros realizados en Seattle y en Cancún, son pocas las expectativas sobre la posibilidad de avanzar para lograr un comercio justo. Este año se espera, con los 148 países, que asistirán a la reunión, que se pueda concluir la Ronda de Desarrollo de Doha que supuestamente impulsaría a los países en desarrollo, como Colombia.

Pascal Lamy, director general de la OMC, afirmó, que se logró avanzar muy poco para llegar con un borrador completo, de lo que podría ser el acuerdo final de la reunión en Hong Kong. “Salvo que un milagro ocurra, yo no veo nada que pueda surgir de Hong Kong..” dijo Jagdish Bhagwati, especialista en comercio, del Consulado de Relaciones Internacionales, en Nueva York.

Joseph Stiglitz, ganador del Premio Nobel de economía en el 2001, considera que, en términos de lograr un acuerdo que fomente el desarrollo de los países pobres, la reunión será un fracaso. No obstante, el economista resalta la posibilidad, para los países en desarrollo, de usar el mecanismo adoptado en la ley de comercio internacional durante la Ronda de Uruguay, en el año 2001. Dentro de las reglas establecidas quedaron prohibidos los subsidios, que otorgan los Estados Unidos y Europa, a sus productos agrícolas.

Los países en desarrollo, deben insistir en que los subsidios son ilegales, ese debe ser el punto de partida de cualquier negociación comercial. Por eso, resulta poco razonable, que Colombia proponga para compensar las desigualdades que generaría el Tratado de Libre Comercio, en el sector agropecuario, establecer una especie de subvención interna. No tiene sentido utilizar los recursos del presupuesto nacional para asumir el costo que las distorsiones en los precios establece Estados Unidos, al no cumplir con las normas de la OMC.

En diferentes productos las distorsiones de los subsidios son enormes. En el algodón, por ejemplo, desde 1990 que los subsidios dados por Estados Unidos empezaron a crecer, las exportaciones de ese país pasaron de representar el 17% del comercio mundial al 41% en el año 2003, tiempo en el cual el precio del algodón se ha bajado a más de la mitad, afectando en sólo Africa Occidental, a más de 10 millones de personas que viven directamente del algodón. Los cultivadores de países como Burkina Faso, Brazil, India, Mali y Pakistan han perdido, en los últimos cuatro años, por efecto de los subsidios, más de US $23 billones.

Burkina Faso, uno de los países más pobres del mundo, recibe donaciones de Estados Unidos por US $ 10 millones al año, pero las pérdidas estimadas en su producción de algodón, generadas por los subsidios de Estados Unidos, son de US $ 13.7 millones.

El sistema multilateral que gobierna el comercio internacional permanece desigual en favor de Estados Unidos y Europa. Un fracaso continuado de las rondas de comercio mundial o acuerdos inequitativos, significan para los países en desarrollo mayor pobreza. Detrás de las negociaciones hay consecuencias humanas reales. Las familias en los países, que dependen de la agricultura, aguantan hambre cuando no pueden vender sus productos.

martes, diciembre 06, 2005

Demografía y Desarrollo

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 6 de diciembre de 2005


Sólo deben nacer los niños realmente queridos, sin embargo, en muchos hogares de los países en desarrollo, muchos niños son producto de embarazos no deseados. Una de las denominadas trampas de la pobreza es precisamente esa, las familias de menores ingresos son las menos educadas y a su vez son las que tienen el mayor número de hijos.

Si las necesidades de la población, crecen a un ritmo mayor al que crece la economía, y persiste una mala distribución del ingreso, lo que se genera es mayor pobreza. Por lo tanto, las metas sobre calidad de vida o bienestar social deben incluir también una meta de crecimiento demográfico.

En el documento de “Visión Colombia 2019” del Departamento Nacional de Planeación, se reconoce que para el año 2019, los futuros ciudadanos demandaran, entre otros, nuevos cupos escolares, mayores servicios de salud, nuevas viviendas, servicios públicos o pago de pensiones. Sin embargo, no se establecieron metas en salud sexual y reproductiva que permitan disminuir el número de embarazos no deseados y reducir el crecimiento poblacional sobre todo en los sectores más vulnerables.

La última encuesta de salud sexual y reproductiva de Profamilia, que cubre el período 2000 al 2005, aunque muestra una tendencia demográfica favorable frente a los períodos anteriores, refleja también grandes diferencias entre regiones o entre estratos sociales y una tasa de crecimiento relativamente alta si se compara con otros países que han logrado desarrollarse como Corea del Sur. La tasa global de fecundidad pasó del período de 1950 – 1955 del 6.8 al 2.4 en el periodo 2000 - 2005. La mortalidad infantil disminuyó del 123.2 al 25.6. La esperanza de vida aumentó de 50.6 a 72.2 años. No obstante, hay 10 puntos de diferencia entre la mortalidad infantil urbana y rural.

La educación es un factor determinante, la diferencia entre las madres sin educación y aquellas con educación secundaria es de 22 puntos. Las mujeres menos educadas tienen más hijos. En Colombia el 16 por ciento de las adolescentes (entre 15 y 19 años) ya son madres. La encuesta muestra que aquellas que tienen los hijos en las edades más tempranas son las adolescentes con menor nivel educativo. Educación y mayor nivel de capacitación y de información sobre la salud sexual y reproductiva deben ser objetivos prioritarios de una agenda de desarrollo para el año 2019.

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El SENA ha llegado a la Bella formando trabajadores calificados en explotaciones agropecuarias, estableciendo un aula itinerante para el procesamiento de frutas y hortalizas con máquinas y herramientas para el procesamiento de la cebolla, logrando así una mayor durabilidad y valor agregado para el producto. Con la administración municipal esta construyendo 1600 metros de invernadero para la implementación de cultivos bajo cubierta permitiendo el desarrollo de procesos de producción más limpia. Sobre esta última ha venido trabajando la Facultad de Ciencias Ambientales de la UTP, incluyendo la realización de trabajos de grado sobre el cultivo de hortalizas en el corregimiento. La secretaria de desarrollo rural ha intentado desde hace varios años promover la diversificación de los cultivos en La Bella, sin embargo, no lo ha logrado y a pesar de los esfuerzos mencionados, la población del sector es muy vulnerable frente a cualquier disminución en los precios.

martes, noviembre 29, 2005

“El que golpea a una mujer nos golpea a todas”

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 29 de noviembre de 2005

El pasado viernes 25 de noviembre fue el día internacional de “No Más Violencia contra las Mujeres". Los movimientos de mujeres de América Latina y el Caribe, hace dieciséis años, institucionalizaron esta fecha para denunciar las diversas formas de violencia ejercidas contra las mujeres. En esa época, se escogió ese día en memoria de tres luchadoras sociales dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Miraval, asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por la dictadura de Leonidas Trujillo.

Desde la década de los 70’s se ha hecho un esfuerzo por hacer visible el fenómeno de la violencia contra la mujer y por crear conciencia sobre la necesidad de garantizar los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Se ha tratado de dimensionar el problema, de cuantificar sus efectos y plantear soluciones.

El artículo 1º de la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer de las Naciones Unidas (1993), define como violencia de género:.."todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada". La violencia contra las mujeres no es sólo física, se refiere también al conjunto de hechos y situaciones de nuestra condición femenina (en lo político, en lo emocional, en lo afectivo o en lo intelectual).

A pesar del reconocimiento internacional del problema y las campañas contra la violencia, en muchos países, los casos de maltrato a mujeres y niñas han aumentado. Una de cada seis mujeres es maltratada cada 18 segundos, según la Organización Mundial de la Salud. De acuerdo con las Naciones Unidas, el número de casos de violación ha aumentado en casi todos los países.
En México, el 90 por ciento de los menores de edad, víctimas de palizas y abuso sexual, son niñas, quienes además reciben una alimentación inferior en calidad y cantidad a la de los niños y otros miembros de la familia (Fempress, 1998). En Nicaragua, los hijos de madres golpeadas tienen tres veces más probabilidad de requerir atención médica. Un 63 por ciento de los niños expuestos a violencia intrafamiliar repetirá por lo menos un grado escolar. En promedio, abandonan la escuela a los 9 años de edad. El 41 por ciento de las mujeres no asalariadas son golpeadas por sus maridos o compañeros (Banco Interamericano de Desarrollo, 1997).

En Colombia, el año pasado, se registraron 59.770 casos de violencia familiar, de los cuales las niñas y las mujeres son las principales víctimas. La tasa nacional de delitos sexuales contra mujeres es de 50 casos por cada cien mil habitantes. Pereira ocupa el sexto lugar en el país con 223 casos.

A pesar de todo lo que nos falta es importante reconocer a quienes han trabajado por nosotras. Gracias a las mujeres que han luchado por nuestros derechos, que se han dedicado por décadas a emprender acciones y movilizaciones contra la violencia y que han investigado sobre nuestras condiciones en el mundo. Ellas han entendido que: “El que golpea a una nos golpea a todas” (Aristegui, 2005).

martes, noviembre 22, 2005

Pereira Rural: La Bella necesita ayuda

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 22 de noviembre de 2005


Pereira también es campo. La ciudad tiene una amplia extensión de suelo rural, con diferentes pisos térmicos. La capital de Risaralda cuenta con áreas de bosques para la protección de las cuencas, con zonas medias como la zona cafetera y zonas cálidas con actividades ganaderas y agrícolas (caña de azúcar, piña, caña panelera y pastos). Los diferentes climas y la conformación de los suelos le permiten contar con una gran variedad de cobertura vegetal y paisajística, que hacen de la ciudad, un espacio rico en biodiversidad con grandes posibilidades para el ecoturismo.

Relacionado con el sector rural, el plan de ordenamiento (POT) tiene como objetivos, entre otros, convertir el Municipio de Pereira en un polo de desarrollo agroindustrial y constituirlo en un enclave turístico con proyección nacional y global. Desde la expedición del POT, en el año 2000, se han implementado varios proyectos para el desarrollo rural. Por ejemplo, en el programa “El campo fuente de vida digna”, de la administración anterior, se realizaron capacitaciones y transferencias de tecnologías apropiadas a los productores mejorando los rendimientos de cadenas productivas como: mora, lulo, plátano, café, cítricos, seda y ganadería. También se crearon unidades productivas en: aves de postura, porcinos de cría y cultivos de maíz, banano, flores, estropajo y hortalizas. Para el turismo rural se estructuraron corredores turísticos de La Florida, La Bella, Tribunas, Arabia y Combia. También se realizaron pequeñas inversiones como el mirador turístico de Altagracia y el observatorio de aves de Santa Cruz de Barbas.

A pesar de los avances anteriores y muchos otros, que seguramente han continuado desde el año 2004, el desarrollo rural de Pereira ha estado afectado por todas las políticas nacionales en contra de la agricultura. Además, todavía, no hemos encontrado suficientes alternativas que puedan superar la falta del café y no hemos realizado un plan integral de desarrollo económico que integre lo rural con lo urbano y con lo ambiental.

Todos los indicadores sociales muestran las desigualdades entre las condiciones sociales de los habitantes de las zonas rurales y los de las zonas urbanas. En éstas últimas hay mayor pobreza, menor nivel educativo, más desempleo y menor cobertura en salud y pensiones.

Muchas familias en las zonas rurales, pasan por grandes dificultades, la gran mayoría son minifundistas. En este momento los cultivadores de cebolla de la Bella y la Florida tienen todos que botar el 20% de sus cosechas porque no las pueden vender, el precio está por el suelo. La gente está aguantando hambre. Las vías están en pésimas condiciones, ni siquiera la chiva ya puede transitar. La bella necesita ayuda.

La crisis de La Bella debe generar una gran reflexión de todos, sobre la vulnerabilidad de los pequeños productores, la falta de políticas nacionales que favorezcan el desarrollo agrícola, la ausencia de discusiones públicas sobre el sector rural, la falta de presencia de los medios de comunicación para mostrar la situación de la gente. No hay que esperar a que la gente llegue a pedir ayuda a las instituciones (públicas y privadas) la institucionalidad debe llegar primero.

martes, noviembre 15, 2005

¿Cómo formamos nuevos ciudadanos?

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 15 de noviembre de 2005


El concepto de ciudadano esta íntimamente ligado al de ciudad, pero su alcance supera los límites geográficos de las mismas. Somos ciudadanos de las regiones, de las naciones y del mundo. Desde hace mucho tiempo, en las ciudades antiguas y en los Estados modernos, los habitantes de una ciudad son sujetos de derechos y de obligaciones. No obstante, esa garantía de los derechos formales se ha quedado en meros enunciados. La sociedad no ha formado al ciudadano que los pueda ejercer.

Un nuevo siglo que apenas comienza es una buena oportunidad para reflexionar sobre los nuevos ciudadanos que necesitan nuestras democracias. Nuevos ciudadanos son aquellos que se renuevan en su manera de vivir en sociedad, de interactuar con los otros, sea con sus vecinos o con sus instituciones o con sus hijos. Sin embargo, lo más importante es garantizar el derecho a la educación y hacer de ésta un espacio en el que también sea posible preparar para la ciudadanía. La educación debe ser un proceso para aprender a pensar por sí mismo, para construir un pensamiento social independiente, para incorporar nuevas habilidades, actitudes, valores y competencias para participar activa, solidaria y responsablemente.

Los retos de una educación para la ciudadanía son cada vez mayores considerando aspectos tan determinantes como la gran movilidad humana. ¿Cómo generar sentido de pertenencia en una ciudad como Pereira cuya población inmigrante representa más del 46% de la población? O los avances científicos y tecnológicos, especialmente en las telecomunicaciones. Los niños se mueven en entornos virtuales que muchos casos no los comunica no los une, sino que les produce aislamiento. ¿Cómo construimos espacios virtuales que generen conciencia y compromiso en la solución de los problemas del mundo y de su entorno próximo?

El Instituto de Estudios Pedagógicos de Somosaguas (IEPS), la Fundación para el Desarrollo de la Cultura y muchas otras instituciones han implementado diferentes esquemas que incluyen o combinan, entre otros, nuevos contenidos desarrollados en ambientes apropiados. “Los medios son también el mensaje”, afirma el IEPS. Generación de competencias con capacidad para adaptarse a los cambios sociales y a los retos del desarrollo.

Ser buenos ciudadanos comprende valores. Esos valores parten del amor por el otro, por algo tan abstracto como la ciudad o la región. La solidaridad presupone el amor. No se es solidario con lo que no se ama. Los niños deben aprender a quererse y querer la ciudad donde nacieron o llegaron a vivir. Las políticas públicas deben abrir espacios en los que la gente pueda reconocer al otro y reconocerse. En algunos diseños arquitectónicos los niños son actores de primera línea. Hoy a los niños se les invita a pensar e imaginarse sus parques y a dar ideas sobre como pueden mantenerse limpios. Esos ejercicios vinculan activamente a los niños en la forma de hacer ciudad. Los niños serán el futuro de nuestra democracia. Los padres no deben acabar con las esperanzas de los hijos. Muchos padres hablan únicamente de lo malo, les dicen a sus hijos que todos los políticos son malos sin hacer ninguna diferenciación entre la politiquería y la política sana en la que tendrán la responsabilidad de participar.

Hay un protagonismo emergente de las ciudades, sus acelerados cambios sociales, económicos, urbanos, culturales o ambientales demandan nuevos ciudadanos capaces de dar respuestas innovadoras para encontrar solución a sus crecientes problemas.

martes, noviembre 08, 2005

Fuga de Cerebros y Crecimiento Económico

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 8 de noviembre de 2005

Recientemente se presentó un estudio sobre “Migración internacional, remesas y fuga de cerebros” a través del cual se busca medir el impacto económico de las migraciones hacia otros países, desafortunadamente, las conclusiones no hablaban de la fuga de corruptos o de delincuentes. No, mencionaban la fuga de cerebros. Los emigrantes son en su mayoría personas trabajadoras y muchos de ellos son personas capaces y preparadas.

La investigación busca determinar que tan “buen negocio” es para Colombia la emigración de sus habitantes. Se analiza el efecto positivo que generan las remesas en la economía frente al efecto negativo en el crecimiento económico que puede producir la pérdida del capital humano que sale del país.

¿A cómo vende Colombia sus cerebros? Preguntaba un analista de El Tiempo, la semana pasada. Al país entran, en el año, 3.256 millones de dólares de remesas. En el año 2004, las remesas representaron aproximadamente el 4% del producto interno bruto. Entre junio del año pasado y julio de este año la cifra de remesas era igual al 70% de los ingresos recibidos por concepto de ventas de petróleo, en el mismo período. En el año 2003, las remesas fueron tres veces más altas que los ingresos recibidos por café.

Los recursos de acuerdo con Berubé (2005) benefician a más de 3 millones de colombianos, quienes gastan más del 80% de la plata en educación, comida, arrendamientos y servicios públicos. En este sentido las remesas ayudan a reducir la pobreza, con ellas los familiares (tres millones de personas) que permanecen en el país, tienen dinero suficiente para satisfacer, por lo menos, sus necesidades básicas.

¿Quién emigra? La respuesta a la pregunta determina, en parte, el efecto que sobre el crecimiento económico tienen las migraciones según los estudios mencionados. Para que la fuga de cerebros (gente con educación superior) afecte el crecimiento económico, los profesionales por fuera del país deben superar el 10%. El estudio de Beine, Docquier y Rapoport (2004), basado en cifras del año 1998 del Fondo Monetario Internacional, concluía, que, con un nivel del 5.8% de profesionales en el exterior no se le restaba ni se le sumaba nada al crecimiento económico colombiano.

Los datos reflejan el aumento constante en el número de emigrantes. Uno de cada diez colombianos vive en el exterior. En los últimos años se ha llamado la atención sobre el número de profesionales que han emigrado. Las políticas para satisfacer la demanda de mano de obra calificada de muchos países, como Canadá, y la falta de oportunidades en el sector privado y público en Colombia ha generado la salida de un capital humano en el cual se han invertido muchos años de educación. ¿Cuál es hoy el porcentaje de profesionales colombianos en el exterior? ¿Cuáles son las políticas públicas para evitar la fuga de cerebros?

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Sin indiferencia debemos estar ante las cifras de maltrato infantil presentadas la semana pasada, en Pereira, en el marco de la construcción de políticas públicas para la infancia. Mecanismos reales y legales de protección, así como planes efectivos se solicitaron para disminuir la tasa del 36.3% por cada 100 mil habitantes de maltrato infantil en la ciudad.

martes, noviembre 01, 2005

¿Obligación a Ser Libre y Educarse?

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 1º de noviembre de 2005

La educación debe ser gratuita y no sólo obligatoria. La gratuidad no es un sofisma como lo afirma el precandidato presidencial Rodrigo Rivera Salazar. Lo que es un sofisma es pretender que la educación sea obligatoria sin considerar la pobreza de los hogares en Colombia.

¿Es razonable obligar a alguien a que disfrute de un derecho? No. No es razonable. El derecho de un individuo es el reconocimiento de lo justo para él por parte de los otros individuos con quienes hace vida en sociedad. Tal reconocimiento debe ser real y material y cumplirse sin mediaciones, de manera automática. Un derecho no existe porque se proclame su existencia. Existe, porque tiene vida material. De no ser así se trata simplemente de un enunciado y, en el mejor de los casos, de una posibilidad. Por ejemplo, la libertad: un sujeto, en cualquier lugar del mundo, carente de medios de subsistencia, amenazado por la necesidad, no puede gozar de libertad y en consecuencia, no es libre, no tiene opción. Solamente a partir de la superación material de su necesidad de supervivencia (abrigo, techo, comida) puede empezar a pensar en otra cosa. Si pasa todo el tiempo buscando la forma de cubrir sus necesidades primarias, no es libre para cambiar de ocupación, simplemente no puede hacerlo y mucho menos puede alguien obligarlo a ser libre. Para no ahondar en razones, podemos sintetizar el concepto con Hegel: la libertad está condicionada por la necesidad.

Referido a la educación, el derecho no es distinto. Pasa igual. Si no hay condiciones materiales que permitan el disfrute de la educación, no hay derecho. Puede haber intenciones y enunciados pero no un derecho real que garantice su existencia. La situación de pobreza de los hogares en Colombia es real. Todos los estudios muestran que la principal causa de inasistencia de la población, en edad escolar, es la falta de dinero. La pobreza causa el 40% de la deserción escolar.

¿Cómo y porqué puede llegar una sociedad a plantearse la obligatoriedad en el disfrute de un derecho como la educación? El planteamiento trae implícito, como afirmativa, la existencia de una base material suficiente. Entonces el problema es simplemente que los padres no quieren mandar a sus hijos a estudiar. Eso es todo. Los obligamos y asunto resuelto y simplemente, les damos un subsidio a unos y les cobramos a otros, es decir, se crea el perfecto instrumento para que los intermediarios políticos logren incluir a los niños excluidos en la lista de los beneficiarios, como ocurre con la afiliación al régimen subsidiado en salud (SISBEN).

En otras palabras, no se habla de una educación pública, gratuita e igual para todos los ciudadanos, estimulada como un derecho humano, inalienable, en todos los grados en que exista socialmente. Se parafrasea la formación, pero se propone una política educativa elitista y desigual. No hay que resolver las enormes desigualdades sociales ni la pobreza de la mayoría. El que más tenga se educa mejor. El que menos tenga, menos se educa. Los pobres para el Sena, los ricos para la universidad privada. No se oculta un pragmatismo ordinario que orienta la educación a la obtención de información y a la ejecución de tareas materiales, según las necesidades del mercado. Se castra la educación como el proceso de aprender a pensar por sí mismo y de esa manera se excluye la posibilidad de que exista un pensamiento social independiente, facilitando el triunfo del totalitarismo o del populismo, que, en nombre de “lo social”, no permite que los derechos fundamentales realmente se garanticen.