Tejiendo Ciudadania

martes, febrero 02, 2010

Nuevo Congreso de la República

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 2 de febrero de 2010

En las pasadas elecciones fui aspirante a la Cámara de Representantes por el partido de la U, obtuve la cuarta votación en el departamento con casi 12.000 votos, como he afirmado en varias columnas, publicadas por este mismo diario, considero que una de las responsabilidades que tenemos los ciudadanos es participar activamente en los procesos políticos.

Pasadas las elecciones hice parte del directorio departamental del partido de la U, hasta que iniciaron las elecciones locales y no encontré espacio para impulsar las candidaturas que estábamos apoyando. Considero que el país no puede dar marcha atrás en materia de seguridad. Algunas de las políticas sociales y económicas merecen revisión, sin embargo, hay resultados importantes en los siete años de gobierno del Presidente Uribe.

En el actual proceso electoral estoy participando activamente, con un excelente equipo, en la campaña de Martha Elena Bedoya para la Cámara de Representantes, propósito que acompañan tres grupos políticos más que consideramos que Martha Elena tiene la formación, la experiencia y la trayectoria para defender con firmeza los intereses del departamento de Risaralda.

Todos los partidos políticos están en formación, aún los tradicionales que tienen varios años de existencia, en todos los partidos hay gente buena con ganas de mejorar la situación del país, hay gente joven y nueva, hay personas con experiencia y desafortunadamente, con el paso del tiempo, llega gente cuyo único interés es defender intereses particulares. No obstante, la única forma para fortalecer las instituciones democráticas es participando, ejerciendo el derecho al voto y perteneciendo a las organizaciones políticas.

Esta semana se inscriben los candidatos al Congreso de la República, para los ciudadanos es importante el análisis que a través de los medios de comunicación se pueda realizar de las hojas de vida de los candidatos, de sus propuestas y de de sus ejecutorias. Por estar participando activamente en la campaña de Martha Elena Bedoya, retomaré la columna después de las elecciones del próximo catorce de marzo. www.adrianavallejo.blogspot.com

martes, enero 26, 2010

¿Qué estamos haciendo?

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 26 de enero de 2010

Hace 11 años, Pereira sufrió las consecuencias de un fuerte terremoto, hoy el mundo entero esta conmocionado con la tragedia que ocasionó el terremoto en Haití. Las pérdidas humanas, el sufrimiento de los heridos, las enfermedades, el costo social y económico son sólo algunas de las consecuencias de los desastres naturales.

La coyuntura debe servirnos para reflexionar sobre las políticas, los programas y los proyectos para evitar el cambio climático y para la prevención y la atención de desastres. ¿Qué proyectos se han ejecutado y se están ejecutando para prevenir y atender adecuadamente los efectos de un sismo en la ciudad de Pereira? ¿Qué proyectos han tenido continuidad y cuáles han sido abandonados con los cambios de administración? Una investigación al respecto sería importante para formular un plan de largo plazo con financiación garantizada.

Entre el año 2001 y el año 2003 se realizaron varios estudios y acciones, entre ellas la adopción de cinco protocolos por sismos, deslizamientos, inundaciones y atentados terroristas, se construyó el registro histórico de los desastres, se elaboraron ocho mapas de desastres históricos, se realizaron cuatro estudios de vulnerabilidad sísmica (Bomberos, Cruz Roja, Aeropuerto y Casa Campesina) y el inventario de viviendas en zonas de alto riesgo en 48 barrios de la ciudad.

En la mayoría de los informes de gestión no se incluyen los resultados en materia de prevención y atención de desastres, por lo tanto, es difícil evaluar lo que se hizo en toda la década pasada, después del terremoto del año 1999. Tampoco se puede determinar la participación que tiene estos proyectos dentro del presupuesto municipal.

¿Qué equipo humano tenemos preparado para atender una emergencia? ¿Qué infraestructura tenemos disponible? ¿Qué pasaría con el Hospital San Jorge? Existe una gran debilidad institucional para ejecutar los proyectos, lamentablemente el departamento ha perdido personas idóneas en la materia, por ejemplo, Ana Campos y no ha invertido suficiente en la capacitación y en la formación de las personas que soportan la administración municipal. Para concluir, es necesario saber qué estamos haciendo ahora en materia de prevención y atención de desastres.

martes, enero 19, 2010

Participemos

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 19 de enero de 2010

¿Qué significa un año electoral? Para muchos no significa nada, a pesar de que este año se elige el Presidente de la República y el nuevo Congreso (Cámara de Representantes y Senado), muchas personas no se interesan por conocer los candidatos, su trayectoria, sus ejecutorias, sus equipos o sus propuestas y no salen a votar. Unos pocos deciden por las mayorías que son indiferentes frente a los procesos electorales.

Las personas no se identifican con los partidos políticos, prefieren criticarlos y no hacer parte de ellos para mejorarlos. El ejercicio de la política activa se convirtió en la tarea de unos grupos y no en el ejercicio constante de todos los ciudadanos para vivir mejor en sociedad.

Las discusiones de la reforma política reflejan las debilidades de la democracia colombiana, uno de los temas de discusión era el transporte del día de las elecciones. Si la democracia funcionara, como debe ser, los movimientos políticos no se tendrían que preocupar por transportar los electores, ellos deberían llegar solos a las urnas a ejercer su derecho al voto. Otro tema es la financiación de las campañas. El dinero en las campañas descresta, en primer lugar a los medios de comunicación y después a los electores. Los candidatos que califican como “fuertes” son los que tiene mucha plata, sin importar de donde provenga (mordidas a los contratos, grupos al margen de la ley, etc.)

Ante la falta de cultura ciudadana con vocación democrática es necesario persistir en la promoción de la participación para recuperar la confianza en el sistema electoral y para fortalecer las instituciones democráticas. Para pasar de una sociedad pasiva a una sociedad activa se necesita generar conciencia sobre los derechos y los deberes ciudadanos, despertar el sentido de pertenencia por la región, fortalecer la identidad con propósitos colectivos, promover la tolerancia frente a la diferencia y el tejido de lazos de solidaridad entre la comunidad.

Dependiendo de los resultados de las elecciones, en marzo y en mayo de este año, se podrá o no avanzar en el fortalecimiento de las instituciones públicas. El voto es el futuro de la gente, por eso la gobernanza democrática es una las estrategias para lograr los objetivos de desarrollo del milenio, es decir, para lograr disminuir la pobreza y la inequidad social.

martes, diciembre 15, 2009

Casi 4 Billones de Pesos

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 15 de diciembre de 2009

Este año el país no terminó bien en materia de corrupción. Después de siete años con una calificación estable, para el 2009 Colombia obtuvo una calificación de 3,7 sobre 10, mientras el año pasado era de 3,8. En otras palabras, no ha habido avances en la lucha contra la corrupción y la politiquería que la soporta y la alimenta, por el contrario, el país ha retrocedido.

Lo mismo se refleja en el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional de este año. El país cayó al puesto 75 entre 180 países. La corrupción que durante varios años parecía no importarle a la gente, ha llegado a ocupar los primeros lugares en las encuesta de opinión realizadas por la Misión de Observación Electoral (MOE) y el Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes.

El 25 por ciento, de los 157 líderes de opinión consultados, identificó a la corrupción como el principal problema político del país. Lo mismo mostro el Barómetro Global de la Corrupción del año 2009 que resalta la falta de credibilidad en aspectos fundamentales de la institucionalidad democrática. Colombia tiene uno de los niveles más altos de desconfianza del continente en los partidos políticos y en el poder legislativo.

El costo de los sobornos supera el 10 por ciento del valor del presupuesto nacional. El valor del presupuesto total es aproximadamente 30 billones de pesos y la oficina del Zar Anticorrupción calcula que el costo de los sobornos asciende a los 3,9 billones de pesos.

Una encuesta, realizada por la Universidad Externado de Colombia, mostró que los sobornos cuestan aproximadamente un 12,9 por ciento del valor de los contratos, es decir, que las firmas privadas pagan a los funcionarios o a los intermediarios políticos ese dinero para beneficiarse de los contratos públicos.

El último informe de Transparencia por Colombia insiste en el grave problema que amenaza las instituciones democráticas colombianas producto de los vínculos, aún vigentes, entre el narcotráfico y los grupos armados con algunas personas de la clase política en el país.

El retroceso en materia de corrupción ha obligado a muchos sectores de la opinión y a las organizaciones de la sociedad civil a hacer un llamado a la reflexión, al rescate de los valores básicos de la sociedad y de las relaciones humanas. Una invitación a poner de moda la honradez, la solidaridad, la confianza, el respeto por el otro y por lo público y el amor por el país.

martes, diciembre 08, 2009

Como el Cangrejo

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 8 de diciembre de 2009

El Departamento Nacional de Planeación estableció unos indicadores para medir y analizar el desempeño integral de los municipios. La semana pasada se publicaron los resultados correspondientes al desempeño del año 2008. Los resultados permiten comparar la gestión de los actuales alcaldes.

La mayoría de la población le da mayor importancia a la elección de los presidentes de la república que a la de los alcaldes, cuando en realidad son los mandatarios locales los que tienen mayores posibilidades de mejorar sus condiciones de vida. Más del 50 por ciento de los recursos de inversión pública, la ejecutan los gobiernos locales, 28,3 billones de pesos fue el gasto público municipal del año 2008, del cual el 83% se destinó a inversión.

Los indicadores buscan medir los resultados en materia de aumento de coberturas, reducción índice de enfermedades, mejoras en la calidad de vida, cumplimiento de las metas del plan de desarrollo (eficacia), productividad en el uso de los recursos (eficiencia), cumplimiento de las leyes sobre el Sistema General de Participaciones (transferencias) y capacidad administrativa y fiscal (gestión). Cada uno de estos aspectos tiene un indicador y de su combinación se produce el indicador de desempeño integral municipal.

La calificación promedio del desempeño integral de los municipios, en el año 2008, fue del 71,05. El indicador más bajo fue en eficiencia, es decir, en la productividad en el uso de los recursos públicos, que fue del 56,93 y el mejor resultado promedio fue en capacidad administrativa que fue del 79,23. Sólo el 10,7 por ciento de los municipios evaluados obtuvo una calificación sobresaliente, la gran mayoría tuvo una calificación satisfactoria (47,3%).

El departamento de Risaralda tuvo un indicador de desempeño integral muy por debajo del promedio nacional. El indicador fue del 66,70, ubicado en los últimos lugares con Nariño, Huila y Caquetá, mientras Caldas, Cundinamarca y Quindío ocupan los primeros lugares. Los municipios de Risaralda no se destacan en ningún sector o aspecto del desarrollo, medido a través del indicador de desempeño integral. Los municipios con más malos desempeños fiscales tienen los más altos índices de necesidades básicas insatisfechas, por eso es importarte para el 2010, que los municipios de Risaralda tracen un plan, con metas claras, para mejorar su desempeño.

martes, diciembre 01, 2009

“Biociudades”

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 1 de diciembre de 2009

La revisión de los planes de ordenamiento y la adopción de las zonas de planificación es una oportunidad para incorporar, a partir de los avances registrados en materia de sostenibilidad ambiental, estímulos locales para hacer de Pereira una “Biociudad”.

El tema es bastante amplio y debe impulsarse tanto en el sector rural como en el urbano. El campo de acción cubre desde el reciclaje en la fuente, que es inexplicable que no se realice en Pereira, hasta los bonos de carbón, los métodos de producción más limpia etc.

La arquitectura bioclimática tiene una relevancia particular por estar íntimamente relacionada con el desarrollo físico de la ciudad. Los nuevos diseños arquitectónicos tienen en cuenta, entre otros, el clima, los microclimas, la orientación de las edificaciones, la humedad, los vientos, la reutilización de las aguas lluvias. También incluye la elección de los materiales de construcción, el proceso constructivo y la manera como las edificaciones se integran al medio ambiente.

Unicentro en Pereira aplica la arquitectura bioclimática, busca el “confort adaptativo” por medio del control de la ventilación natural y la compensación de las condiciones altas de humedad y temperatura a través de lucarnas y pozos canadienses, sistemas de aislamiento en cubiertas y fachadas, control solar pasivo e iluminación natural. La eliminación del aire acondicionado y de la ventilación mecánica (Urbana, 2009).

Existen estímulos tributarios nacionales para el desarrollo de proyectos de “construcción verdes”. Los constructores pueden solicitar la restitución del IVA pagado sobre los materiales y equipos para las edificaciones que desarrollen un plan eficiente de agua y energía.

En lo local se podrían establecer beneficios especiales a los constructores o inversionistas que asuman cargas ambientales en los planes parciales.

martes, noviembre 24, 2009

Cinco Millones de Vidas

Adriana Vallejo de la Pava
La Tarde, martes 24 de noviembre de 2009

Las políticas de planificación urbana pueden tener un gran impacto sobre la seguridad urbana y por lo tanto, sobre la calidad de vida de los ciudadanos. La planificación y el diseño de espacios e infraestructura para la gente pueden prevenir la muerte de muchas personas, en los países en desarrollo y se podría tener un gran impacto en materia de salud pública.

Precisamente frente a este tema, la semana pasada, los siete bancos multilaterales de desarrollo, emitieron una declaración en la cual plantean un paquete de medidas que cada una de las instituciones pondría en práctica para reducir el alarmante aumento en la cantidad de heridos y muertos, que se producen en los sistemas viales de los países en desarrollo.

En los primeros 30 años de este siglo, se estima que se producirán más automóviles en el mundo que durante los primeros cien años de la industria automotriz. Como consecuencia, se aumentarán los riesgos y es necesario tomar medidas para prevenir las víctimas fatales y los heridos en los sistemas viales. Se prevé que las lesiones del tránsito vial serán la cuarta mayor causa de pérdida de años de vida saludable en los países emergentes y en desarrollo en el año 2030. Entre los años 2015 a 2030, serán la mayor causa de pérdida de años de vida saludable de los niños entre 5 y 14 años de edad, según las proyecciones actualizadas de la mortalidad mundial y morbilidad de la Organización Mundial de la Salud.

La disminución de las fatalidades y lesiones viales en los países de ingreso bajo y mediano, en la próxima década, implicaría el ahorro de una cifra estimada en 5 millones de vidas, y evitaría 50 millones de lesiones graves, de acuerdo con los cálculos del Fondo Global para la Seguridad Vial.

Los bancos reconocen la necesidad de ofrecer una respuesta sistémica y multisectorial al problema, sin embargo, este tema debe invitar a la reflexión en las ciudades, sobre el tipo de modelo de ciudad que están promoviendo, es muy diferente una ciudad para los carros, que una ciudad para los peatones con amplios espacios públicos y donde se promuevan métodos alternativos de transporte. Pereira debe hacer su propia reflexión, en los 5 millones de vidas que se perderán en la próxima década, sino se actúa, están incluidos algunos pereiranos.